Integración de un Transfer en un proyecto
El uso del Transfer decorativo es una técnica cada vez más popular dentro del mundo DIY y la decoración artesanal.
Cuando se combina correctamente y con pintura específica para el soporte que vayamos a utilizar, el Transfer pasará a formar parte del diseño, logrando un acabado equilibrado y profesional.
No todos los transfer, ni todos los proyectos piden lo mismo. En un proyecto meditado, el transfer no puede sentirse como un elemento pegado. Hay que buscar la clave para lograr que el transfer esté en total sintonía con el resto de la composición.
A continuación, te comparto algunas ideas y criterios para integrar un transfer de manera armónica y coherente en tus proyectos.
Composición y Materiales
No es lo mismo pintar un bolso, que hacer un cojín infantil, o un cuadro para una estancia. Antes de elegir colores o material para empezar a trabajar, hay que intentar mirar el transfer elegido y visualizar el proyecto. Puedes verlos directamente la tienda
Hay veces que el transfer tiene mucho protagonismo por el detalle, o porque es una imagen fuerte. En estos casos conviene:
*Trabajar el fondo con colores que ya estén presentes en el transfer y con capas finas
*Aplicar veladuras, ceras o texturas suaves.
Cuando el transfer es más neutro, hay más margen para jugar. Ahí se puede:
*Usar colores con mas presencia
* Aplicar pastas , texturas ligeras alrededor e incluso encima de la imagen.
* Incluir stencil tanto en el fondo como sobre partes del mismo
Equilibrio entre protagonismo y acompañamiento
Para mí lo que mas manda es la armonía.
Ésta también se construye repitiendo elementos. Si el transfer tiene letras, flores, o figuras geométricas, puedes repetir esas formas de manera sutil en algún espacio de nuestro trabajo.
La armonía surge cuando ningún elemento compite. Se trata de que nada destaque. No quiero decir que que todo sea igual, sino de que todo conviva. Colores y texturas que se relacionan.
Por eso muchas de mis decisiones las tomo sobre la marcha!
Aplicas algo, miras y ajustas, bajas un color, sumas una veladura, frenas la textura…
Es mas observar que hacer.
Cuando hay armonía , la técnica desaparece. No piensas si es un transfer, pintura o stencil. Ves el proyecto como un todo. Y eso es lo que hace que parezca una obra de arte y no una suma de recursos.
Al final, todo va junto. El transfer, los colores, los materiales y las texturas tienen que hablar el mismo idioma.
Cuando eso pasa, surgen las emociones. Ves que todo encaja. El transfer no es algo añadido y pasa a ser parte de la composición. Es cuando te das cuenta que tienes entre tus manos una obra de arte.